El estrés, en pequeñas cantidades, puede mejorar tu salud y disminuir el envejecimiento. Aprovecha las hormonas que libera.
 
Por Lisa Evans.
 
Siempre nos han dicho que el estrés es dañino para la salud. Está ligado con el aumento (y la pérdida) de peso, con los infartos y con enfermedades crónicas como cáncer y diabetes. Pero algunos estudios, como el publicado por Kirstin Aschbacher, profesora de psiquiatría de la Universidad de California, dice que los periodos breves de estrés pueden beneficiar la salud, previniéndonos de los efectos de la edad.
 
El doctor Jacob Teitelbaum, autor de "Real Cause, Real Cure", quien ha estudiado los efectos del estrés en el sistema inmune, concuerda con estos descubrimientos y afirma que el estrés en pequeñas cantidades puede mejorar la función cognitiva y la salud general.
 
Sigue estos consejos para usar el estrés a tu favor: 
 
1. Identifica qué tipo de estrés estás experimentando. “Cuando me lanzo del paracaídas es estresante pero emocionante a la vez”, dice Teitelbaum, quien es un fanático de la adrenalina. Los sentimientos de ansiedad provocan una respuesta que libera hormonas llamadas cortisol y adrenalina por un exceso de energía. Para determinar si tu estrés es o no saludable, Teitelbaum recomienda que tomes un momento para revisar tu cuerpo y analizar si la sensación general es buena o mala.
 
“Algunas personas funcionan mejor cuando se acerca la fecha límite. Para ellos podría ser el único momento en el que funcionan al cien. Para otros, es el único momento en el que no funcionan”, dice Teitelbaum. Si eres de los que caen en la segunda descripción, el experto recomienda delegar tareas y planear de antemano para reducir el estrés conforme se acerca la fecha límite. 
 
2. Incrementa tu poder cerebral con adrenalina. Cuando el cuerpo siente estrés libera varias hormonas como la adrenalina que puede tener beneficios en la salud del cerebro. Al igual que una taza de café puede darte un ‘levantón’ temporal de energía, la adrenalina incrementa el sentido de alerta, lo que puede mejorar la memoria y el funcionamiento cognitivo “haciéndote más listo durante el periodo de estrés”, dice Teitelbaum. 
 
3. Mejora la función corporal con el estrés de corta duración. Algunas situaciones que causan estrés de corta duración (entre una y dos horas), como hablar en público, se asocia con los mejores perfiles de salud. El estudio de Aschbacher midió el daño relacionado con el estrés dentro de las células y dice que las pequeñas cantidades de estrés reducen el daño al ADN y ARN. “Un poco de estrés podría decirle a tu cuerpo que necesita subir el volumen de algunos de sus mecanismos antioxidantes y ser más eficientes en la defensa contra los radicales libres (las moléculas responsables del envejecimiento, el daño de los tejidos y algunas enfermedades)”, dice.
 
Este estrés de corta duración podría incluso resultar en un mejoramiento de la inmunidad. Cuando el cuerpo está bajo estrés libera una hormona llamada cortisol, la cual -según Taitelbaum- puede mejorar la función inmune cuando se libera en pequeñas cantidades. Sin embargo, un exceso de cortisol puede reprimir la función inmune, lo que explica por qué los individuos con estrés crónico se enferman seguido. 
 
4. Permite la recuperación. Aschbacher equipara los beneficios para la salud del estrés con el ejercicio. “Si levantamos pesas, le estamos poniendo una cierta cantidad de estrés fisiológico a nuestro cuerpo en ese momento. Después tomamos un descanso y dejamos que nuestros tejidos se recuperen y nuestros cuerpos se fortalecen a través de ese proceso”, dice.
 
Al igual que al excederte en el ejercicio puede causar dolor de músculos y hacerte sentir cansado, un exceso de estrés también puede ser dañino. “Los sistemas de estrés están hechos para lidiar con carreras, no con maratones”, dice Teitelbaum. Por eso es importante que a lo largo del día tengas momentos para desestresarte y cargarte de energía.
 
Fuente: Soy Entrepreneur. 
 

 
Deja de enfocarte en el “yo” y crea el “nosotros”. Descubre cómo hacer que tus empleados colaboren y persigan una meta en común.
 
Por Belén Gómez Pereira.
 
Si una persona tarda una hora en realizar una tarea, ¿cuánto tardarían dos? La respuesta matemática sería: “30 minutos”. Pero cuando se trabaja en equipo, los esfuerzos de los miembros se potencian, disminuyendo el tiempo de acción y aumentando la eficacia de los resultados.
 
Esta forma de trabajar, en la que todos los participantes son responsables de las metas, es la más asertiva para cualquier tipo de organización. Esto no sólo porque es más fácil cumplir con los objetivos; sino también porque es la mejor manera de retener talento y fomentar un clima laboral envidiable. Por ejemplo, Richard Branson, creador del imperio Virgin, siempre habla de “nosotros” en sus posts y comunicados; como gran líder sabe que dos cabezas piensan mejor que una.
 
No importa el giro ni el tamaño de tu empresa, puedes implementar esta estrategia exitosamente.
 
A continuación te compartimos algunos consejos para dejar de operar en grupos o por individuos y empezar a crear equipos que funcionen como una orquesta:
 
1. Construye confianza. La confianza es el elemento principal del trabajo en equipo. Impulsa un ambiente donde todos los participantes conozcan las habilidades de los demás, entiendan sus roles y sepan cómo ayudarse mutuamente.
 
2. Establece objetivos comunes. Para que tus empleados trabajen en equipo deben perseguir las mismas metas. Por ello, es importante que comuniques la misión de la empresa de manera uniforme y que definas cómo cada miembro y departamento puede contribuir a cumplirla.
 
3. Crea un sentido de pertenencia. Los seres humanos necesitamos sentirnos parte de algo; por eso, el factor más poderoso en la creación de equipos es el desarrollo de una identidad común. Define qué identifica a tus equipos, fija valores y haz que cada miembro esté conciente de su impacto en el equipo.
 
4. Involucra a tu gente en las decisiones. Nada afecta más un trabajo en equipo que el hecho de que las decisiones sean tomadas por un líder autócrata. Para evitarlo, impulsa la generación de ideas, abre tu mente y motiva a cada empleado a compartir su opinión. Si tienes esta retroalimentación, será más fácil implementar cualquier cambio o estrategia.
 
5. Haz que haya un entendimiento entre las partes. Es muy fácil criticar o subestimar el trabajo de los demás cuando uno no lo conoce o no lo ha ejecutado. Para crear empatía entre tus trabajadores, realiza ejercicios de rotación entre áreas. Así cada miembro sabrá en qué consiste la labor del otro y cómo puede contribuir a hacerlo mejor.
 
6. Motiva la responsabilidad y el compromiso mutuo. Cuando una persona es parte de un equipo, sabe que los logros o fracasos son responsabilidad de todos y cada uno de los miembros. No fomentes la mentalidad de “éste no es mi problema”; haz que los problemas y los aciertos sean compartidos.
 
7. Impulsa la comunicación. La única manera de que todos los miembros trabajen como una orquesta es que existan los canales de comunicación adecuados. Los verdaderos equipos se escuchan y retroalimentan. Están dispuestos a cambiar de opinión y a crear estrategias en conjunto.  
 
8. Aprovecha la diversidad. Un equipo de trabajo homogéneo puede operar con eficiencia pero sin mucha innovación. Al momento de crear tus equipos procura que haya personalidades e intereses distintos, pero que se compartan valores y un compromiso con la empresa.
 
9. Celebra los éxitos grupales. Aunque es importante también reconocer el trabajo individual, es clave que las recompensas se den por resultados en equipo. Cuando algo sale bien, reúne a todos los implicados y agradéceles su trabajo. Procura destacar el papel de cada uno, pero celebrar el resultado grupal.
 
10. Sé un líder. Todo equipo de trabajo necesita un líder que guíe y reúna los esfuerzos individuales. No te “laves las manos” y sé parte del equipo. Como líder tendrás que llegar a consensos y tomar decisiones, con base en las ideas y opiniones de tu equipo. 
 
Trabajan en equipo si…
- Toman decisiones grupales. Aunque en un principio no todos estén de acuerdo, tienen la habilidad para llegar a un consenso e idear formas de que se suban al barco. 
- Sostienen reuniones productivas. Después de cada junta, los asistentes saben bien qué pasos seguir y sienten que su presencia fue esencial. Durante las reuniones se generan nuevas ideas y estrategias para crecer la empresa. 
- Se fomenta la creatividad y la innovación. Cuando todos los miembros saben qué hacer y conocen su impacto en la empresa, se producen nuevas ideas e innovaciones que permiten el crecimiento. 
- Se escuchan. Todos están en la misma página y cuando surge un problema están dispuestos a apoyar. Además, escuchan activamente las opiniones de los demás y ayudan a ofrecer soluciones.
 
No trabajan en equipo si…
- Tú tomas todas las decisiones.
- Cada área se preocupa por sus propias metas y culpan a los demás de no alcanzarlas.
- No se conocen o comunican continuamente entre ellos.
- Existe una competencia (no “sana”) entre áreas o individuos.
- No confían en los demás miembros o existe una falta de respeto hacia su trabajo. 
- Hablas como “yo” y no como “nosotros”.
 
Fuente: Soy Entrepreneur.

 
Nuestros dientes son verdaderamente fuertes, pero no son a prueba de todo, hay algunas cosas que aunque parecen inofensivas, al hacerlas de forma repetida terminan dañándolos de forma definitiva.
 
Repasa esta lista, identifica si tienes algún hábitos que haga daño a tus dientes para que lo erradiques antes de que tu sonrisa lo lamente.
Fuente: Yahoo mujer.
Texto: Juan José Aguilar.