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Curiosidades sobre los romanos
 
Los romanos siempre han sido considerados como integrantes de una sociedad curiosa. Por ello, vamos a destacar algunas de sus prácticas y costumbres más sorprendentes:
 
Las mujeres romanas que deseaban quedarse en estado tenían que pasar por un ritual en el que eran azotadas por sacerdotisas prostitutas.
 
Sin embargo, las que querían evitar quedarse embarazadas, únicamente se permitían mantener relaciones sexuales con hombres castrados.
 
El verbo fornicar tiene su origen en la palabra “fornices”, el lugar donde las prostitutas realizaban sus servicios. Además, cada celda tenía un dibujo en la entrada con la especialidad de la prostituta.
 
En los tiempos de guerra, se prohibió la menta porque estaba considerada como un afrodisíaco y no podían permitir que los soldados se debilitaran. 
 
Las mujeres eran propiedad del padre, cuando se casaban pasaban a ser del marido, y si éste moría, lo serían de su hijo mayor.
 
Pero muchas de ellas no podían resistirse a los músculos de los atletas, en especial las matronas, quienes pagaban grandes sumas de dinero por pasar un rato agradable con un gladiador, incluso poniendo como condición que no se lavaran tras una lucha.
 
El pueblo romano mantuvo multitud de costumbres, algunas que han llegado hasta nuestros días y otras que por suerte hemos repudiado:
 
Las señoras tenían una esclava que les ayudaban en todo lo que deseaban. Incluso para perfumar a la señora, la esclava debía llenarse la boca de perfume y pulverizarlo sobre ella.
 
En la antigua Roma no existía la ropa interior, por ello, en épocas frías, las romanas cubrían sus piernas con unas vendas y realzaban el pecho con una faja o una cinta de cuero. Las más adineradas podían permitirse una red hecha con hilos de oro o plata. Los hombres, por su parte, simplemente olvidaban el frío poniendo sobre ellos más túnicas.
 
Además de no llevar ropa interior, los pantalones no eran bien recibidos ya que se consideraban una prenda de bárbaros. Aunque posteriormente acabaron aceptando los pantalones cortos.
 
Lo que si llevaban era la mitra, un gorro o red para mantener el peinado. Lo curioso de la mitra es que se realizaba con la vejiga de un animal.
 
Muchas de las curiosidades que hemos conocido sobre la sociedad romana, las mujeres y los hombres, sus prácticas y sus costumbres han cambiado con el paso del tiempo, pero otras han llegado hasta nuestros días. Otra de las prácticas que seguramente a la mayoría de nosotros no nos agraden es la manera en la que se lavaban los dientes. Lo hacían con orines y estos se envasaban para repartirlos por el Imperio ya que eran muy cotizados.
 
Los baños públicos romanos disponían de una esponja y un cubo de agua para que todo el que hiciera uso de ellos se limpiara, a modo de papel higiénico. Lo peor que podía hacer una mujer era cometer adulterio, ya que el cabeza de familia podía ordenar ejecutarla. Los hombres y mujeres que tenían poco pelo o se les caía con la edad, utilizaban pelucas o se pintaban las zonas calvas.
 
La palabra testificar proviene de la antigua Roma. Los romanos juraban decir la verdad apretándose los testículos con la mano derecha.
 
Otra de las palabras que adquiere significado tras conocer su origen es “vomitorium”. Era el lugar donde los romanos vomitaban tras un gran banquete para después seguir comiendo.
 
Fuente: No sabes nada.